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Cardio-oncología más allá de la cardiotoxicidad. Proteger el corazón durante toda la trayectoria del cáncer de mama
Resumen
Una reciente revisión publicada en JAMA Cardiology propone ampliar el paradigma de la cardio-oncología en mujeres con cáncer de mama. La atención cardiovascular no debe limitarse a detectar cardiotoxicidad durante el tratamiento. Debe comenzar antes de la terapia y prolongarse durante toda la supervivencia. El artículo analiza los efectos cardiovasculares de antraciclinas, terapias anti-HER2, hormonoterapia, radioterapia y nuevos tratamientos oncológicos. También destaca la importancia de identificar factores de riesgo cardiovascular preexistentes y establecer una vigilancia individualizada. La evaluación debe superar la medición aislada de la fracción de eyección e integrar riesgo metabólico, vascular, arrítmico y trombótico. Los autores revisan estrategias de cardioprotección, cardiotoxicidad permisiva y seguimiento a largo plazo. Además, resaltan el ejercicio, la prevención cardiovascular y la atención multidisciplinaria. La revisión plantea así un cambio fundamental: proteger el corazón durante toda la trayectoria del cáncer de mama, desde el diagnóstico hasta la supervivencia
Cuando la señal eléctrica del corazón puede predecir cáncer. Custodia del acto médico en cardio-oncología
Resumen:
La inteligencia artificial está modificando la forma en que los médicos interpretamos la información clínica.
Modelos de aprendizaje automático pueden identificar patrones ocultos en imágenes, señales fisiológicas, estudios de laboratorio y registros clínicos, generando nuevas posibilidades diagnósticas y pronósticas.
Un ejemplo reciente es la identificación de patrones asociados con neoplasias mediante el electrocardiograma convencional.
Más allá de este hallazgo, surge una cuestión relevante para todas las especialidades: cómo incorporar información generada por algoritmos sin sustituir el razonamiento clínico ni delegar la responsabilidad profesional.
Una predicción algorítmica no constituye por sí misma un diagnóstico. Debe ser verificada, contextualizada e integrada con la historia clínica, el examen físico, la evidencia disponible y los valores del paciente.
En la era de la inteligencia artificial, custodiar el acto médico significa utilizar estas nuevas capacidades con prudencia, pensamiento crítico, responsabilidad y respeto por los principios fundamentales de la bioética.
Tema 1. La oxigenación: del aire atmosférico hasta la célula.
Aprende el recorrido del oxígeno desde el aire atmosférico hasta la célula. Este tema explica las cinco fases de la oxigenación: ventilación, difusión pulmonar, transporte, difusión tisular y utilización celular, como fundamento fisiológico para la interpretación clínica de la oximetría de pulso.
Evidencia científica generada por inteligencia artificial. Una nueva frontera para la medicina basada en evidencia
Resumen:
La inteligencia artificial ya no solo organiza información, resume artículos científicos o facilita búsquedas complejas. Según anuncios recientes, modelos avanzados comienzan a resolver problemas matemáticos abiertos y producir resultados susceptibles de evaluación académica. Si estos hallazgos son confirmados mediante revisión independiente, la IA dejará de ser únicamente una herramienta de apoyo. También participará en la producción de conocimiento, con implicaciones para la ciencia y la medicina basada en evidencia.
La confianza científica depende del rigor metodológico, la revisión por pares, la reproducibilidad y la validación independiente. Por ello, todo conocimiento generado mediante inteligencia artificial debe examinarse antes de incorporarse a publicaciones, guías, protocolos o decisiones clínicas. La velocidad del descubrimiento nunca debe sustituir la prudencia científica, la transparencia ni la responsabilidad humana. Tampoco debe confundirse una respuesta algorítmica convincente con evidencia válida, reproducible y clínicamente aplicable.
Desde el proyecto Custodiar el Acto Médico, esta realidad amplía el concepto de custodia. Ya no basta con vigilar la decisión clínica cuando un algoritmo participa en el diagnóstico o tratamiento. También debemos custodiar la evidencia que sustenta esa decisión, desde su producción hasta su aplicación junto al paciente. Esto exige identificar los posibles sesgos, declarar el uso de inteligencia artificial, verificar los resultados y garantizar la transparencia durante todo el proceso científico. La inteligencia artificial puede acelerar descubrimientos, pero no puede asumir responsabilidad ética por sus consecuencias. Esa responsabilidad continúa perteneciendo a investigadores, instituciones, editores y profesionales de la salud. Custodiar la evidencia científica será el primer paso para custodiar el acto médico y proteger la dignidad del paciente.
Del i-Paciente al i-Doctor: ¿quién custodiará el acto médico?
En el artículo The iPatient Meets the iDoctor, publicado el 27 de julio de 2026 en JAMA, Rosenthal y Verghese analizan cómo la inteligencia artificial transforma la medicina. El prefijo “i” proviene del lenguaje digital y alude a una identidad informatizada. El iPaciente representa al enfermo convertido en datos dentro de la historia clínica electrónica. El iDoctor describe una representación algorítmica del médico, apoyada por inteligencia artificial. Esta puede documentar consultas, integrar información y proponer decisiones clínicas. Ambos conceptos muestran cómo la digitalización y la IA transforman los registros y a los protagonistas del acto médico.
Los autores reconocen beneficios como mayor eficiencia, acceso al conocimiento y apoyo al razonamiento clínico. Sin embargo, advierten riesgos para la relación médico-paciente, el examen físico y el juicio profesional. Desde el proyecto Custodiar el Acto Médico en la Era de la Inteligencia Artificial, esta evolución exige supervisión humana y responsabilidad profesional. La IA puede asistir, pero no puede asumir responsabilidad moral ni comprender plenamente el sufrimiento. La Custodia del Acto Médico propone verificar cada recomendación algorítmica, contextualizarla y deliberar antes de actuar. Busca preservar la autonomía, la dignidad, la seguridad y los valores del paciente. En la era del iDoctor, el médico continúa siendo quien decide, responde y acompaña cada encuentro clínico.
El corazón bajo presión térmica. Una reflexión sobre el estrés térmico y la enfermedad cardiovascular
La intensificación del estrés térmico ambiental representa un desafío emergente para la salud cardiovascular. La evidencia reciente demuestra un aumento sostenido de la carga térmica percibida, de las noches cálidas y de la población expuesta a condiciones potencialmente peligrosas. Desde la práctica clínica, estos hallazgos adquieren especial interés ante la percepción repetida de pacientes con crisis hipertensivas, insuficiencia cardíaca descompensada, síndromes coronarios agudos y arritmias, quienes refieren una mayor sensación de calor tanto en el Sur del Lago de Maracaibo como en la ciudad de Mérida. Aunque esta observación no establece una relación causal, plantea una hipótesis clínicamente plausible. En un contexto de cambio climático, variabilidad climática regional y prolongados cortes del servicio eléctrico, el estrés térmico podría convertirse en un determinante ambiental relevante para la prevención cardiovascular. Este artículo propone una lectura clínica del problema y plantea la necesidad de desarrollar investigaciones regionales que permitan comprender su impacto sobre la enfermedad cardiovascular y orientar futuras estrategias de prevención.
Dr. Tulio José Núñez Medina
04247125394
Centro Clínico Dr. Marcial Ríos Morillo



