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Día Mundial del Corazón 2026. Cuidar el corazón de nuestra gente

Resumen

Este 29 de septiembre, Día Mundial del Corazón, Venezuela atraviesa su propia policrisis, marcada por la convergencia de dificultades políticas, económicas, sociales, sanitarias, ambientales y de servicios esenciales.

Durante 2026, esta realidad se ha visto acentuada por acontecimientos de particular trascendencia, sobre un escenario de vulnerabilidades acumuladas, entre ellas la crisis de energía eléctrica, especialmente relevante para hospitales y servicios cardiovasculares que requieren suministro continuo y confiable.

En este contexto, hablar del corazón significa hablar también del corazón de Venezuela: nuestra gente, nuestra población. Proteger su salud trasciende la prevención de hipertensión, diabetes, obesidad y enfermedad cardiovascular.

Implica garantizar servicios esenciales, fortalecer instituciones, reducir desigualdades y promover dignidad, derechos humanos, libertades fundamentales y convivencia democrática, dimensiones vinculadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Frente a la policrisis necesitamos recuperar capacidades, conectarlas y construir propósitos comunes. El corazón humano necesita energía, integración, comunicación y coordinación para mantener la vida. Venezuela también. Cuidar su corazón significa cuidar a nuestra gente y construir juntos su futuro.

Día Internacional de la Cardiología Intervencionista: salvar vidas, asumir responsabilidades, transformar futuros

Día Internacional de la Cardiología Intervencionista: salvar vidas, asumir responsabilidades, transformar futuros

Cada 16 de septiembre, el mundo celebra el Día Internacional de la Cardiología Intervencionista, recordando la primera angioplastia de Grüntzig en 1977 y el espíritu pionero de Forssmann en 1929. Este día no es solo una efeméride profesional, sino una invitación a reflexionar sobre el sentido social y académico de nuestra especialidad.

Desde Mérida, cuna de hitos históricos como los primeros electrocardiogramas en 1948, los cateterismos derechos de 1964 y la fundación del Instituto de Investigaciones Cardiovasculares en 1968, los cardiólogos andinos han demostrado que es posible conjugar ciencia, docencia y compromiso social en condiciones adversas.

Ese legado nos interpela hoy, en medio de la policrisis venezolana, a renovar nuestra responsabilidad social y nuestro compromiso con la accesibilidad equitativa.

La cardiología intervencionista en Venezuela enfrenta un reto crucial: ser un servicio de élite para pocos, o convertirse en un instrumento de justicia social capaz de salvar vidas y transformar futuros.

Este artículo propone un camino inspirado en la evidencia internacional, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la estrategia de la World Heart Federation, subrayando que cada angioplastia no es solo un acto técnico, sino un gesto de esperanza y equidad.

Con entusiasmo y optimismo, invitamos a la comunidad médica merideña y venezolana a leer estas páginas como un llamado a la acción: construir redes de reperfusión del infarto, formar especialistas con visión social y defender la salud cardiovascular como un derecho universal.

Porque salvar gramos de miocardio es salvar vidas, pero asumir la responsabilidad social de la cardiología intervencionista es salvar generaciones.

Dr. Tulio José Núñez Medina

04247125394

Centro Clínico Dr. Marcial Ríos Morillo

Consultas: 2pm – 7pm
LUNES A SABADOS
tuliojose.nm@gmail.com