Publicaciones
De Silicon Valley al Vaticano y al escenario clínico venezolano. El creciente debate sobre la ética de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial ya forma parte de la práctica médica y ofrece oportunidades relevantes para mejorar la atención sanitaria. Sin embargo, su incorporación también plantea desafíos éticos que exigen deliberación prudente y una renovada custodia del acto médico. Este artículo analiza el diálogo publicado por JAMA, “From Silicon Valley to the Vatican—The Expanding Debate on AI Ethics”, como expresión de un cambio de paradigma. El debate ya no se limita a las capacidades de la inteligencia artificial, sino a los valores que debe preservar y los límites éticos que no debe cruzar. Esta reflexión conduce a la encíclica Magnifica Humanitas, que sitúa la dignidad humana como fundamento del progreso tecnológico. En el contexto venezolano, marcado por limitaciones asistenciales, desigualdades y oportunidades de innovación, estos principios adquieren especial relevancia. Junto con la guía de la Organización Mundial de la Salud y el Modelo CUSTODIA-IA, convergen en una misma convicción: la inteligencia artificial debe fortalecer el acto médico, sin sustituir el juicio clínico, la responsabilidad profesional ni la dignidad de cada paciente.
Lectura crítica y bioética de la guía de la OMS sobre inteligencia artificial para la salud
La guía de la Organización Mundial de la Salud sobre ética y gobernanza de la inteligencia artificial para la salud establece un principio fundamental: la inteligencia artificial debe permanecer bajo control humano y al servicio de las personas. La OMS reconoce su capacidad para mejorar diagnóstico, pronóstico, investigación y organización sanitaria. Sin embargo, advierte que su utilización exige proteger autonomía, bienestar, seguridad, transparencia, equidad y responsabilidad. Desde una lectura clínica y bioética, este planteamiento resulta indispensable, aunque consideramos necesario avanzar un paso más. No basta con supervisar la tecnología. Debemos custodiar el acto médico donde interviene. Custodiar implica integrar evidencia, contexto clínico, proporcionalidad, preferencias del paciente y principios bioéticos. También exige mantener claramente identificada la responsabilidad profesional. La inteligencia artificial puede asistir y ampliar nuestras capacidades. Sin embargo, no puede asumir la responsabilidad moral del encuentro clínico. Esa responsabilidad continúa perteneciendo al médico.
Custodiar el acto médico en la era de la inteligencia artificial. De la supervisión humana a la custodia del acto médico: una lectura clínica de la guía de la OMS
La inteligencia artificial está transformando la práctica médica y nuestra manera de decidir. Sus capacidades ofrecen oportunidades para mejorar diagnóstico, tratamiento, investigación y atención sanitaria. Sin embargo, también introducen riesgos relacionados con seguridad, sesgos, transparencia, autonomía y responsabilidad profesional. La Organización Mundial de la Salud propone principios éticos para orientar su desarrollo y utilización responsable. Este artículo realiza una lectura clínica y bioética de estas recomendaciones. Partimos de situaciones surgidas en la práctica médica cotidiana, donde las recomendaciones algorítmicas requieren interpretación, verificación y juicio profesional. Analizamos autonomía, seguridad, explicabilidad, equidad y rendición de cuentas. Desde esta perspectiva, proponemos avanzar desde la supervisión humana hacia la custodia del acto médico. Custodiar implica conocer las capacidades y limitaciones de estas tecnologías, contextualizar sus recomendaciones y asumir responsabilidad. La inteligencia artificial puede ampliar nuestras capacidades, pero no sustituir la deliberación clínica. Su incorporación responsable debe preservar al paciente como centro y finalidad del acto médico.
Custodiar el Acto Médico en la Era de la Inteligencia Artificial. Del nuevo profesionalismo clínico a la custodia del acto médico. Una reflexión desde el contexto venezolano
Analizamos el artículo de Komasawa y Yokohira titulado Generative Artificial Intelligence (AI) in Medical Education: A Narrative Review of the Challenges and Possibilities for Future Professionalism, publicado en Cureus en junio de 2025. Los autores examinan oportunidades educativas y clínicas asociadas con la inteligencia artificial generativa. También advierten riesgos vinculados con errores, dependencia cognitiva, privacidad, integridad académica y responsabilidad profesional. Frente a estos desafíos, proponen un nuevo profesionalismo que integre competencia tecnológica y valores humanísticos.
En Venezuela, esta reflexión adquiere especial relevancia. La inteligencia artificial puede ampliar el acceso al conocimiento y apoyar docencia, investigación y práctica clínica. Sin embargo, también puede profundizar desigualdades y generar nuevas dependencias. Desde el proyecto Custodia del Acto Médico en la Era de la Inteligencia Artificial, proponemos avanzar hacia una responsabilidad profesional fortalecida. El desafío consiste en integrar estas tecnologías preservando juicio clínico, prudencia y contextualización. La inteligencia artificial puede acompañar el acto médico, pero corresponde al médico custodiarlo.
Un nuevo profesionalismo para custodiar el acto médico en la era de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial está transformando algo más profundo que nuestras herramientas: está transformando la manera de aprender, razonar y decidir en medicina. Hace dos décadas, la Carta sobre Profesionalismo Médico reafirmó la primacía del paciente, la autonomía y la justicia como fundamentos del contrato social de la medicina. Hoy, la inteligencia artificial desafía nuevamente ese contrato. Desde mi experiencia clínica y docente, considero insuficiente aprender solamente a utilizar estas tecnologías. Necesitamos aprender a gobernarlas. Surge así la necesidad de un nuevo profesionalismo médico de custodia, capaz de integrar alfabetización tecnológica, pensamiento crítico, prudencia, transparencia y responsabilidad. La inteligencia artificial puede ampliar nuestras capacidades, pero también desplazar nuestro juicio y generar dependencia. Puede participar en la decisión médica, pero no asumir sus consecuencias morales. Custodiar el acto médico significa reconocer qué podemos delegar a la inteligencia artificial y, especialmente, aquello que debe permanecer bajo responsabilidad humana
Custodiar el acto médico en la era de la inteligencia artificial. El modelo CUSTODIA-IA
La inteligencia artificial ya transforma la medicina, la docencia y la investigación. Sus posibilidades son extraordinarias, pero también sus riesgos. Desde veinticinco años de práctica cardiológica e intervencionista, y más recientemente desde la cardio-oncología, he incorporado tecnologías digitales e inteligencia artificial bajo supervisión profesional directa. Esta experiencia me ha mostrado beneficios reales, pero también errores, inconsistencias y referencias inexistentes. La lección es clara: la IA puede asistir, pero no responde por la verdad. Puede procesar información, pero no ejerce prudencia clínica. Por ello, el diagnóstico, el pronóstico, la indicación terapéutica y la decisión intervencionista continúan siendo responsabilidad del médico. Lo mismo ocurre con la docencia y la investigación. En EduCardio – Bioética Clínica propongo el Modelo CUSTODIA-IA como marco de análisis crítico. La pregunta central es inevitable: ¿la inteligencia artificial custodia o amenaza el acto médico? El desafío no es rechazarla, sino gobernarla responsablemente, sin delegar nuestra conciencia profesional ni responsabilidad.
Dr. Tulio José Núñez Medina
04247125394
Centro Clínico Dr. Marcial Ríos Morillo
