¿Cuántos infartos ocurren en Mérida… y cuántos atendemos realmente?

La verdadera carga de infartos agudos de miocardio con elevación del ST (IAMCEST) en Mérida permanece invisibilizada. A partir de estimaciones epidemiológicas de nuestro grupo (Avances Cardiol. 2014), proyectamos que para el año 2025 se registrarán al menos 593 IAMCEST en el estado. Sin embargo, datos clínicos sugieren que más del 60% de estos pacientes no reciben tratamiento de reperfusión oportuno en el sistema público. Esta brecha representa una emergencia cardiovascular silente que cobra vidas y genera discapacidad evitable. Entre las causas: ausencia de una red regional organizada, debilidad del transporte sanitario, barreras económicas y falta de un registro epidemiológico confiable. Este artículo interpela al sistema de salud y propone soluciones concretas: implementar redes de atención al infarto y establecer registros activos de eventos coronarios. Visibilizar el problema es el primer paso para salvar cientos de corazones que hoy laten en riesgo.

¿Cuántos infartos ocurren en Mérida… y cuántos atendemos realmente?

La verdadera carga de infartos agudos de miocardio con elevación del ST (IAMCEST) en Mérida permanece invisibilizada. A partir de estimaciones epidemiológicas de nuestro grupo (Avances Cardiol. 2014), proyectamos que para el año 2025 se registrarán al menos 593 IAMCEST en el estado. Sin embargo, datos clínicos sugieren que más del 60% de estos pacientes no reciben tratamiento de reperfusión oportuno en el sistema público. Esta brecha representa una emergencia cardiovascular silente que cobra vidas y genera discapacidad evitable. Entre las causas: ausencia de una red regional organizada, debilidad del transporte sanitario, barreras económicas y falta de un registro epidemiológico confiable. Este artículo interpela al sistema de salud y propone soluciones concretas: implementar redes de atención al infarto y establecer registros activos de eventos coronarios. Visibilizar el problema es el primer paso para salvar cientos de corazones que hoy laten en riesgo.

   Resumen

En el estado Mérida, Venezuela, se espera que ocurran más de 590 infartos agudos de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) durante el año 2025, muchos de los cuales requerirán tratamiento de reperfusión de emergencia. Sin embargo, múltiples barreras estructurales, geográficas, económicas y de gestión limitan el acceso oportuno al tratamiento en el sistema público de salud. En este artículo, estimamos la carga regional de IAMCEST a partir de las tasas nacionales calculadas por nuestro grupo (Avances Cardiol. 2014;34:181–192), y analizamos las principales causas de la brecha entre los casos que ocurren y los que efectivamente son atendidos. Sostenemos que esta discrepancia debe ser visibilizada para promover acciones correctivas, orientadas a la conformación de una red regional de reperfusión coronaria eficiente, equitativa y continua.

Palabras clave: Infarto agudo de miocardio, reperfusión, ST, acceso, red de atención, Venezuela.

 

Introducción

El infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) es una de las emergencias médicas más letales y tiempo-dependientes. El tratamiento de reperfusión —ya sea mediante trombólisis, intervención coronaria percutánea (ICP) primaria o estrategia farmacoinvasiva— reduce significativamente la mortalidad, siempre que se administre con rapidez y coordinación (1).

Desde nuestra práctica asistencial y académica en Mérida, hemos observado con preocupación una marcada brecha entre los casos de IAMCEST que ocurren en la población y aquellos que logran acceder al tratamiento adecuado en el sistema público. Este trabajo tiene por objetivo estimar cuántos eventos de IAMCEST se esperan en Mérida para el año 2025 y analizar las razones estructurales, logísticas y sociales que explican la discrepancia entre la necesidad real y la atención efectiva.

Metodología

Dada la ausencia de estudios de base poblacional sobre la incidencia de infarto agudo de miocardio en Venezuela, utilizamos en nuestro análisis un pooling de tasas de incidencia obtenidas de siete estudios poblacionales realizados en comunidades hispanoamericanas, incluyendo poblaciones de España, México y Cuba(1). Esta estrategia nos permitió aproximarnos de manera razonable a la incidencia real del IAM en nuestro país, tomando en cuenta similitudes demográficas, transiciones epidemiológicas compartidas y antecedentes genéticos de la población venezolana.

Los estudios seleccionados incluían registros poblacionales con distribución por edad y sexo, y reportaban tasas anuales crudas de incidencia por 100.000 habitantes. Excluimos aquellos estudios basados únicamente en registros hospitalarios, por no reflejar adecuadamente la frecuencia poblacional de eventos fatales no atendidos.

A partir de este pooling, estimamos que la tasa de incidencia esperada para el grupo de 25–74 años era de 276 por 100.000 en hombres y 124 por 100.000 en mujeres, y para mayores de 75 años, de 1.500 por 100.000 en hombres y 830 por 100.000 en mujeres. Con estas tasas aplicadas a las proyecciones de población del estado Mérida (según datos del Instituto Nacional de Estadística), calculamos el número anual esperado de infartos agudos de miocardio y, por extrapolación, el número proyectado de IAMCEST, asumiendo que el 40% de los infartos totales corresponden a esta forma clínica con indicación de reperfusión urgente (1).

Según nuestras estimaciones previas, en el año 2013 ocurrieron aproximadamente 469 casos de IAMCEST en Mérida. Asumiendo una tasa de crecimiento anual del 2%, se proyecta que para 2025 se registrarán aproximadamente:

IAMCEST 2025= 469 × (1.02) 12 593 casos

 Resultados

Proyectamos que en el año 2025 podrían ocurrir cerca de 593 casos de IAMCEST en el estado Mérida. Sin embargo, con base en nuestros datos clínicos y observaciones institucionales, estimamos que menos del 35% de estos pacientes acceden efectivamente a tratamiento de reperfusión en tiempo oportuno dentro del sistema público.

Esto representa una brecha de atención de más de 380 pacientes anuales, quienes quedarían sin intervención terapéutica adecuada, aumentando así el riesgo de mortalidad, insuficiencia cardíaca y discapacidad.

Discusión: causas de la discrepancia

1.-Ausencia de una red regional de atención

Actualmente, Mérida no cuenta con una red integrada de atención al IAMCEST. La falta de protocolos unificados, coordinación prehospitalaria y conectividad entre los niveles de atención primaria, secundaria y terciaria limita drásticamente la reperfusión oportuna.

2.-Limitaciones del sistema de transporte sanitario

La geografía andina, sumada a la precariedad del sistema de ambulancias y la falta de formación del personal prehospitalario, retrasa el traslado eficaz de pacientes hacia centros capaces de realizar trombólisis o ICP.

3.-Barreras económicas y sociales

Aunque se trata de un evento de atención prioritaria, en muchos casos los pacientes deben cubrir costos de insumos, medicamentos o transporte. Esta situación restringe el acceso, especialmente en zonas rurales y comunidades empobrecidas.

4.- Deficiencia en el sistema de información

No existe un registro regional activo, estandarizado y obligatorio de eventos coronarios. Esto invisibiliza la magnitud del problema, impide la evaluación del desempeño del sistema de salud y frena la formulación de políticas basadas en evidencia.

Conclusiones

Nuestros hallazgos proyectan que más de 590 IAMCEST podrían ocurrir en Mérida durante el año 2025, de los cuales más de la mitad no recibirán reperfusión oportuna en el sistema público. Esta inequidad constituye una emergencia cardiovascular silenciosa, con profundas implicaciones clínicas, éticas y sociales.

Urge implementar una red regional de atención al infarto, con protocolos claros, activación prehospitalaria eficiente, transporte sanitario funcional y disponibilidad continua de unidades de reperfusión. Asimismo, consideramos indispensable crear un registro regional obligatorio de síndromes coronarios agudos, que permita monitorear el desempeño institucional y orientar la planificación estratégica.

El acceso a la reperfusión coronaria no debe depender del azar ni del poder adquisitivo: debe ser un derecho garantizado en tiempo y forma.

 

Referencias

Núñez T, Finizola V, Donis J, et al. Bases epidemiológicas para la creación de sistemas regionales de reperfusión coronaria de emergencia en Venezuela: estimación del número anual de IAMCEST. Avances Cardiol. 2014;34(3):181–192.

O’Gara PT, et al. 2013 ACCF/AHA guideline for the management of ST-elevation myocardial infarction. Circulation. 2013;127:e362-425.

Steg PG, et al. ESC Guidelines for the management of acute myocardial infarction in patients presenting with ST-segment elevation. Eur Heart J. 2012;33:2569-2619.

Ordúñez-García C. Consulta regional: Prioridades para la salud cardiovascular en las Américas. OPS. 2011.

Marrugat J, et al. Regional variability in population acute myocardial infarction incidence and mortality rates in Spain. Eur J Epidemiol. 2004;19:831-839.